“¡Nunca subestimen el placer de ver a grandes actores portándose mal. Un Dios Salvaje genera el tipo de risa que destripa, provoca hipo, toz y espasmos en todo el cuerpo! Teatro de primera clase (The New York Times)
“La mejor obra de la ciudad” (The New York Post)
“Enormemente divertida” (Entertainment Weekly)
“Una ocurrente, deliciosa y sagaz comedia sobre las “malas” costumbres” (The Chicago Tribune)
“No hay noche en el teatro más divertida que con Un Dios Salvaje” (The Bergen Report)
“Noventa minutos sostenidos de descontrol” (The New Yorker)
“Diversión brutal” (Newsday)
“Diálogos muy bien construidos, que tranquilizan tanto como atemorizan!” (Reuters)